El corcho natural se sitúa entre los materiales más respetuosos con el medio ambiente y con elevado comportamiento técnico. Con su estructura celular impermeable y ligera, los aislantes de corcho aportan aislamiento térmico, aislamiento acústico y resistencia al fuego, todo ello con una huella ecológica mínima. Son especialmente adecuados para viviendas pasivas o con alto estándar de sostenibilidad, y permiten tanto aislar fachadas exteriores como cubiertas y suelos, manteniendo además un ambiente libre de sustancias químicas sintéticas.