Pareja revisando planos junto a su perro para planificar la reforma de su casa

¿Vas a reformar tu casa? Checklist fácil para elegir materiales sin volverte loco

Reformar una casa puede empezar con mucha ilusión… hasta que aparecen palabras como mortero, imprimación, aislamiento térmico, transpirabilidad, silicato, soporte, consolidante y otras veinte cosas que quizá nunca habías escuchado.

Y es normal.

Si estás pensando en reformar tu vivienda, no necesitas convertirte en arquitecto ni aprenderte un catálogo de materiales. Lo importante es saber qué problema quieres solucionar, qué tienes ahora mismo y qué opciones existen.

Esta checklist para reformar una casa te ayudará a revisar lo importante antes de comprar materiales: humedades, aislamiento, estado de las paredes y compatibilidad entre capas. También encontrarás alternativas naturales para los acabados y la protección de la madera.

1. Elegir materiales, antes de comprar nada: ¿qué quieres solucionar?

Parece evidente, pero muchas reformas empiezan escogiendo colores, azulejos o muebles antes de comprobar cómo está realmente la vivienda.

Pregúntate:

  • ¿Tengo humedad?
  • ¿La casa es muy fría en invierno o muy calurosa en verano?
  • ¿Escucho demasiado ruido del exterior?
  • ¿Las paredes están deterioradas?
  • ¿Quiero simplemente cambiar el aspecto de una estancia?
  • ¿Voy a hacer una reforma completa o solo algunas zonas?

Primero el problema. Después el material.

Por ejemplo, si una pared tiene humedad, pintarla simplemente para tapar la mancha probablemente no solucionará nada. Antes habrá que saber de dónde viene esa humedad y actuar sobre ella.

Mujer colocando paneles de aislamiento entre montantes de madera en una pared

 2. Si vas a abrir paredes, piensa en el aislamiento

Si la reforma implica desmontar trasdosados, techos o paredes, es un buen momento para preguntarse:

¿Está bien aislada mi casa?

Mejorar el aislamiento puede ayudarte a conseguir una vivienda más confortable y reducir la necesidad de calefacción o aire acondicionado.

Y no todo el aislamiento tiene que ser plástico o sintético.

Existen alternativas como:

Fibra de madera, por ejemplo los aislamientos de STEICO.

Corcho, un material natural muy interesante tanto térmica como acústicamente.

Algodón reciclado, especialmente útil en determinados tabiques y cerramientos.

No significa que exista un aislamiento perfecto para todas las casas. Dependerá del muro, del espacio disponible y de dónde quieras colocarlo.

3. Si vas a tocar las paredes, mira primero de qué están hechas

Aquí aparece una palabra que escucharás muchas veces durante una reforma: el soporte.

El soporte es simplemente la superficie sobre la que vamos a trabajar.

Puede ser ladrillo, hormigón, yeso, pladur, mortero de cemento, mortero de cal, pintura existente…

¿Y por qué importa?

Porque no todos los materiales funcionan igual sobre todas las superficies.

Por ejemplo, en una vivienda antigua con paredes de piedra o ladrillo tradicional puede interesarnos mantener soluciones más transpirables mediante morteros de cal, como los de Seciltek, en lugar de cubrirlo todo automáticamente con materiales poco permeables.

Dos personas trabajando en las paredes de una estancia durante una reforma

4. ¿Mortero de cal, arcilla, cemento…? Traducido a lenguaje normal

No hace falta aprenderse toda la química. Puedes quedarte con una idea sencilla:

Mortero de cal: muy utilizado en rehabilitación, fachadas y paredes donde queremos conservar una buena transpirabilidad.

Mortero de arcilla: pensado principalmente para interiores. Aporta una estética muy natural y ayuda a regular la humedad ambiental.

Mortero de cemento: muy habitual en construcción convencional y apropiado para numerosas aplicaciones, aunque no siempre es la mejor opción cuando trabajamos sobre muros antiguos o queremos sistemas muy transpirables.

En RedVerde, por ejemplo, trabajamos con morteros de cal Seciltek y sistemas de arcilla ClayTec.

La pregunta no debería ser “¿cuál es mejor?”, sino: ¿cuál es adecuado para mi pared?

5. Quiero paredes bonitas. ¿Pintura o revestimiento?

Aquí ya entramos en la parte divertida.

Si simplemente quieres cambiar el color, puedes optar por pinturas minerales o naturales.

Por ejemplo:

Colorlime: pintura de cal.

Colormin: pintura de silicato.

Clayfix: pintura de arcilla.

Pero también puedes dejar atrás la típica pared completamente lisa y utilizar revestimientos decorativos naturales de cal o arcilla, creando superficies con pequeñas variaciones, textura y profundidad.

Es una opción especialmente interesante en salones, dormitorios, cabeceros, recibidores o paredes protagonistas.

rodillo.webp	Mujer pintando una pared interior con un rodillo de mango largo

6. “Quiero que la pared respire”. ¿Qué significa eso realmente?

Probablemente escucharás mucho esta expresión.

Una pared no respira como nosotros.

Cuando hablamos de una pared transpirable, queremos decir que permite el paso del vapor de agua en lugar de bloquearlo completamente entre diferentes capas.

Esto puede ser especialmente importante en rehabilitación, viviendas antiguas o determinadas paredes con materiales minerales.

Por eso encontramos sistemas completos basados en:

cal + pintura de cal

cal + pintura de silicato

arcilla + pintura de arcilla

Lo importante es pensar en todas las capas juntas. No sirve de mucho utilizar un mortero muy transpirable para después cubrirlo con un acabado totalmente incompatible con él.

7. ¿Y la madera? Antes de cambiarla, mira si puedes recuperarla

Puertas, vigas, encimeras, muebles o suelos de madera pueden parecer envejecidos cuando, en realidad, simplemente necesitan mantenimiento.

Muchas veces puede bastar con limpiar, lijar cuando sea necesario y volver a proteger.

Productos como los aceites y aceites-cera Osmo permiten proteger la madera manteniendo su aspecto y tacto natural.

Antes de tirar una madera maciza para sustituirla por otro material, merece la pena comprobar si puede recuperarse.

Además de ahorrar material, puede aportar muchísimo carácter a una reforma.

Suelo de madera con dos zonas de distinto brillo y tonalidad

8. Si vas a levantar nuevos tabiques o cerramientos, también existen alternativas

Aquí solemos pensar automáticamente en ladrillo. Pero existen otras posibilidades.

Por ejemplo, los ECObloques de Cânhamor, fabricados con cáñamo y cal, permiten crear determinados cerramientos utilizando un material biobasado que aporta aislamiento y regulación de humedad.

No será la solución para todos los proyectos, pero conocer que existen alternativas te permite decidir con más información.

9. Antes de empezar la reforma, quédate con esta checklist

  • Averigua si existen humedades antes de taparlas.
  • Revisa el aislamiento si vas a abrir paredes o techos.
  • Identifica el material sobre el que vas a trabajar.
  • Comprueba que las diferentes capas sean compatibles.
  • Decide primero qué necesitas y después qué acabado quieres.
  • Valora recuperar materiales existentes antes de sustituirlos.
  • Pregunta si existe una alternativa natural cuando tengas que elegir un nuevo material.
  • Si tienes dudas, consulta antes de comprar.

No necesitas conocer todos los materiales que existen.

Necesitas saber qué preguntas hacer.

Una reforma no tiene por qué ser complicada

Entre miles de productos, marcas y términos técnicos es fácil acabar escogiendo simplemente aquello que nos recomienda alguien o lo que conocemos de toda la vida.

Pero reformar también es una oportunidad para mejorar cómo se siente una vivienda: su temperatura, la humedad, el ruido, la calidad de los acabados y el confort diario.

En RedVerde Bioconstrucción trabajamos con aislamientos naturales, cal, arcilla, pinturas minerales, tratamientos para madera y otros materiales para construcción y reforma.

Si estás preparando una reforma y no sabes qué solución necesitas, puedes contarnos qué quieres hacer, qué soporte tienes y qué problema quieres solucionar. A partir de ahí es mucho más fácil encontrar el material adecuado.

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