1. ¿Por qué es necesario proteger la piedra y la terracota?

La piedra natural y la terracota son materiales porosos que pueden absorber agua, suciedad y diferentes contaminantes del entorno. En exteriores, esta exposición continuada puede favorecer la aparición de verdín, sales, manchas, pérdida de cohesión y desgaste superficial. En interiores, especialmente en pavimentos y zonas de uso frecuente, el principal problema suele ser la penetración de líquidos y suciedad.
La protección adecuada ayuda a reducir estos efectos, pero no todas las superficies necesitan el mismo tratamiento. Un muro antiguo con juntas debilitadas requiere una intervención distinta a la de una piedra estable o un suelo de barro en buen estado.
Por ello, antes de aplicar cualquier producto es necesario valorar:
- El estado de conservación del soporte.
- Su capacidad de absorción.
- La presencia de humedad, sales o microorganismos.
- El estado de las juntas.
- Si la superficie se encuentra en interior o exterior.
- El nivel de exposición a lluvia, manchas o tránsito.
A partir de este diagnóstico se podrá decidir si la superficie necesita un protocolo completo de saneado, consolidación e hidrofugación o, por el contrario, un tratamiento protector específico frente al agua, la suciedad y las manchas.
2. Antes de empezar: comprobar el estado y el tipo de piedra

Uno de los errores más frecuentes es elegir el tratamiento únicamente por el nombre de la piedra. Dos superficies del mismo material pueden necesitar soluciones diferentes según su porosidad, acabado, exposición y estado de conservación.
Este protocolo puede resultar útil en elementos decorativos, fachadas, muros y pavimentos realizados con materiales habituales como:
- Piedra caliza.
- Piedra arenisca.
- Pizarra.
- Granito.
- Mármol.
- Travertino.
- Piedra artificial o reconstituida.
- Terracota y barro cocido.
La caliza, la arenisca, el granito, el mármol y la pizarra se encuentran entre las principales familias de piedra natural utilizadas en arquitectura, revestimientos y pavimentos.
No obstante, el tratamiento dependerá principalmente de las condiciones reales de la superficie.
¿Qué debemos comprobar?
Antes de aplicar cualquier producto conviene revisar:
- Si la piedra está firme o presenta zonas sueltas y meteorizadas.
- Si las juntas han perdido material o cohesión.
- Si existen verdín, moho, sales, polvo o suciedad adherida.
- Si el soporte está completamente seco.
- Si la superficie absorbe agua o la repele por algún tratamiento anterior.
- Si la piedra tiene un acabado poroso, pulido, abujardado, arenado o envejecido.
- Si se encuentra en interior o exterior.
- Si soportará lluvia, salpicaduras, tránsito o manchas frecuentes.
Piedra degradada o con juntas debilitadas
Cuando existen desprendimientos, pérdida de cohesión o juntas erosionadas, no basta con aplicar un producto protector.
En estos casos será necesario sanear la superficie y valorar un protocolo de limpieza, consolidación mineral e hidrofugación como el recomendado por Fakolith.
Piedra estable y absorbente
Cuando la piedra o la terracota están en buen estado y el objetivo es protegerlas frente al agua, la suciedad y las manchas, puede utilizarse un tratamiento de impregnación como los aceites OSMO.
El Aceite de Piedra y Terracota OSMO está especialmente orientado a superficies microporosas de piedra natural, piedra artificial y terracota. El fabricante menciona expresamente aplicaciones sobre granito, piedra caliza y pizarra.
Atención a las superficies poco absorbentes
Los tratamientos deben penetrar en el soporte. Por ello, una piedra muy pulida, previamente barnizada, encerada o tratada puede presentar una absorción insuficiente.
Antes de intervenir es recomendable realizar una prueba en una zona poco visible y comprobar:
- La capacidad de absorción.
- El posible cambio de tonalidad.
- La uniformidad del acabado.
- La compatibilidad con tratamientos anteriores.
- La cantidad de producto necesaria.
Esta comprobación permitirá decidir si la superficie necesita el protocolo completo de Fakolith o una protección mediante los productos OSMO.
3. Limpieza y preparación de la piedra con FK-12

La piedra exterior puede acumular polvo, contaminación, verdín, microorganismos, sales y restos de materiales degradados. Si estas impurezas no se eliminan, los tratamientos consolidantes, hidrofugantes o protectores pueden penetrar de forma irregular y perder eficacia.
Este problema es habitual en muros, fachadas y elementos decorativos realizados con piedra caliza, arenisca, travertino, pizarra, granito, mármol sin pulir, piedra artificial y terracota.
Saneado previo de la superficie
Antes de iniciar la limpieza deben retirarse los materiales que estén:
- Sueltos o sin adherencia.
- Meteorizados.
- En estado avanzado de descomposición.
- Parcialmente desprendidos.
- Acumulados en juntas debilitadas.
Un producto consolidante no puede recuperar una parte del soporte que ya ha perdido completamente sus propiedades. Por ello, el saneado debe preceder siempre a la limpieza y protección.
Limpieza con FK-12
Cuando la superficie presenta verdín, microorganismos, sales, contaminación o suciedad persistente, puede realizarse una limpieza con el limpiador detergente FK-12 de Fakolith.
El protocolo recomendado consiste en:
- Diluir FK-12 en agua en una proporción adecuada al tipo de piedra.
- Aplicar el producto uniformemente sobre la superficie.
- Dejar que actúe siguiendo las indicaciones técnicas.
- Enjuagar con agua a presión controlada.
- Arrastrar el polvo, las sales, los microorganismos y los materiales inconsistentes.
- Dejar secar completamente antes de continuar.
El rendimiento aproximado es de 5 a 7 m² por litro de concentrado, aunque puede variar según la porosidad y el estado de la piedra.
La presión del agua debe ajustarse a la resistencia del soporte. En piedras blandas, juntas antiguas o superficies erosionadas, una presión excesiva podría provocar nuevas pérdidas de material.
También como preparación para los tratamientos OSMO
La limpieza con FK-12 también puede utilizarse como paso previo al tratamiento con los productos OSMO cuando la piedra o la terracota estén estables, pero presenten suciedad, verdín o contaminación.
En exteriores, el tratamiento posterior puede realizarse con el Aceite de Piedra y Terracota OSMO, indicado para superficies microporosas de piedra natural, piedra artificial y barro cocido.
En interiores, para piedra, hormigón y otras superficies minerales absorbentes, puede utilizarse el Aceite para Hormigón Incoloro OSMO.
Antes de aplicar cualquiera de estos tratamientos es imprescindible:
- Aclarar completamente el FK-12.
- No dejar residuos en el poro.
- Esperar hasta que la superficie esté totalmente seca.
- Comprobar que la piedra conserva capacidad de absorción.
- Realizar una prueba en una zona poco visible.
Si la piedra está limpia, estable y libre de contaminantes, el uso de FK-12 puede no ser necesario.
Prueba previa en piedras sensibles
En mármol, granito pulido, piedra previamente encerada, superficies barnizadas o materiales poco absorbentes, conviene realizar una prueba en una zona discreta.
Esta comprobación permitirá valorar si la limpieza altera el acabado y si la superficie queda preparada para absorber de manera uniforme el tratamiento posterior.
4. Protocolo Fakolith para muros de piedra degradados

Cuando un muro presenta piedras meteorizadas, juntas erosionadas o pérdida de cohesión, aplicar únicamente un protector no resuelve el problema. Primero es necesario retirar los materiales deteriorados, limpiar la superficie y recuperar la solidez de la base mineral antes de protegerla frente al agua de lluvia.
Este protocolo está pensado para muros y fachadas de piedra mineral absorbente, como piedra caliza, arenisca, travertino, granito poroso, pizarra, mármol sin pulir o determinadas piedras artificiales.
Paso 1. Sanear las zonas deterioradas
Se eliminarán los materiales sueltos, sin adherencia o en estado avanzado de descomposición. Estas partes han perdido sus propiedades y no pueden recuperarse mediante un tratamiento consolidante.
También deberá revisarse el estado de las juntas entre las piedras. Cuando hayan perdido demasiado material, la solución más completa será sanearlas y rellenarlas con un mortero de cal compatible.
Paso 2. Limpiar con FK-12
Después del saneado se realizará la limpieza con el limpiador detergente FK-12 de Fakolith, siguiendo el procedimiento explicado en el punto anterior:
- Dilución de 1 parte de FK-12 por 2 partes de agua (consultar previamente ficha técnica).
- Rendimiento aproximado de 5–7 m² por litro de concentrado.
- Aclarado posterior con agua a presión controlada.
- Secado completo del muro antes de continuar.
Esta limpieza permite retirar polvo, microorganismos, sales, contaminación y restos de materiales inconsistentes, dejando el poro preparado para los tratamientos posteriores.
Paso 3. Consolidar con Multilitio LG
Cuando no se vayan a rellenar o rejuntar con mortero de cal las juntas existentes, Fakolith recomienda aplicar sobre toda la superficie al menos dos manos de Multilitio LG, en estado concentrado.
Multilitio es un consolidante mineral basado en silicato de litio modificado y reforzado con nanosílices coloidales. Al penetrar en la base mineral, contribuye a incrementar su dureza, cohesión y robustez sin formar una película superficial.
Datos principales de aplicación:
- Soporte limpio y completamente seco.
- Aplicación de al menos dos manos.
- Producto en estado concentrado.
- Rendimiento conjunto aproximado de 4–5 m²/l.
- Absorción completa por la piedra y las juntas.
Este tratamiento no reconstruye el volumen perdido de las juntas. Su función es mejorar la cohesión de los materiales que todavía se mantienen suficientemente estables.
Paso 4. Proteger el muro con FK-7
Una vez terminadas y completamente secas las dos manos de mineralización, se aplicará una mano doble cruzada de FK-7.
FK-7 es un hidrofugante consolidante concentrado, formulado con silanos y siloxanos, que penetra en las bases minerales absorbentes y reduce la entrada de agua líquida manteniendo la difusión del vapor. Está indicado para la protección de piedra natural, piedra artificial, morteros, hormigón y otros materiales minerales porosos.
Datos principales de aplicación:
- Dilución de 1 parte de FK-7 por 14 partes de agua.
- Aplicación mediante una mano doble cruzada.
- Rendimiento aproximado de 55–60 m² por litro de concentrado.
- Aplicación únicamente después del secado del Multilitio LG.
La hidrofugación ayuda a reducir la penetración del agua de lluvia. De este modo, disminuye el riesgo de que los ciclos sucesivos de absorción y evaporación vuelvan a transportar sales y minerales hacia la superficie, reactivando la degradación del muro.
Evitar excesos durante la aplicación
Tanto Multilitio LG como FK-7 deben ser absorbidos completamente por la base mineral. En ningún caso deberán quedar:
- Acumulaciones o charcos.
- Escorrentías y chorretones.
- Brillos localizados.
- Restos secos en la superficie.
- Zonas sobrecargadas de producto.
Ambos productos pueden aplicarse mediante pulverización manual. Inmediatamente después conviene repasar la superficie con una brocha o un rodillo seco para distribuir el tratamiento, difuminar posibles marcas y retirar cualquier exceso.
Importante: antes de tratar todo el muro debe realizarse una muestra en una zona poco visible. En piedras pulidas, barnizadas o con poca capacidad de absorción será necesario comprobar previamente la compatibilidad del sistema.
5. Protocolo OSMO para piedra y terracota en buen estado

Cuando la piedra o el barro cocido se encuentran firmes, limpios y sin pérdida de cohesión, no es necesario aplicar un protocolo consolidante. En estos casos puede utilizarse una impregnación que penetre en el material y facilite su protección y mantenimiento.
Los tratamientos OSMO están pensados para superficies microporosas y absorbentes. No deben utilizarse para intentar recuperar piedras descompuestas, juntas debilitadas o muros con desprendimientos.
Paso 1. Limpiar y preparar la superficie
La piedra debe estar limpia, seca, estable y libre de escarcha. Si presenta verdín, microorganismos, sales o suciedad persistente, puede realizarse previamente la limpieza con el limpiador detergente FK-12 de Fakolith, siguiendo el protocolo explicado anteriormente.
Después de la limpieza es imprescindible:
- Aclarar completamente el FK-12.
- Eliminar todos los residuos desprendidos.
- Dejar secar totalmente la superficie.
- Comprobar que la piedra conserva capacidad de absorción.
Cuando la superficie ya esté limpia y libre de contaminantes, este paso con FK-12 puede no ser necesario.
Paso 2. Realizar una prueba de absorción
Aunque los aceites sean incoloros, pueden intensificar el tono natural de la piedra y aportar un acabado satinado. Por ello, antes de tratar toda la superficie debe realizarse una muestra en una zona poco visible.
La prueba permitirá comprobar:
- La capacidad de absorción.
- El posible cambio de tonalidad.
- La uniformidad del acabado.
- El consumo real del producto.
- La compatibilidad con tratamientos anteriores.
Las piedras muy densas, pulidas, barnizadas o enceradas pueden absorber poco producto y necesitar una preparación diferente.
Paso 3. Elegir el producto según la ubicación
Piedra y terracota en exteriores
Para pavimentos, alféizares y elementos exteriores puede utilizarse el Aceite de Piedra y Terracota OSMO.
Está indicado para piedra natural microporosa, piedra artificial y terracota colocadas en el exterior. Resulta especialmente adecuado para granito absorbente, piedra caliza y pizarra, y puede valorarse sobre arenisca, travertino y otras piedras porosas después de realizar una prueba previa.
El producto penetra en la superficie sin formar una película continua y mejora su resistencia frente al agua, la suciedad y las manchas. Su rendimiento orientativo es de aproximadamente 32 m²/l por mano.
Piedra y superficies minerales en interiores
Para piedra natural, hormigón, soleras, piedra artificial y baldosas sin esmaltar situadas en interiores puede utilizarse el Aceite para Hormigón Incoloro OSMO.
Es adecuado para superficies como:
- Pavimentos y revestimientos minerales.
- Cocinas y baños.
- Alféizares.
- Encimeras.
- Mesas y elementos decorativos.
- Piedra natural microporosa.
Su rendimiento orientativo es de aproximadamente 50 m²/l por mano.
Paso 4. Aplicar capas muy finas
Ambos productos están listos para usar, por lo que no deben diluirse. Antes de aplicarlos hay que remover bien el contenido.
El procedimiento general consiste en:
- Aplicar una capa muy fina con brocha, rodillo de microfibra, pad o herramienta adecuada.
- Extender bien el producto para facilitar su penetración.
- Retirar inmediatamente charcos, marcas y acumulaciones con un paño sin pelusa o un pad.
- Dejar secar con buena ventilación.
- Aplicar una segunda mano fina cuando se trate de una superficie nueva sin tratar.
En renovaciones, normalmente puede ser suficiente una sola mano sobre la superficie limpia y preparada. El tiempo orientativo antes de aplicar la siguiente capa es de unas 8–10 horas, aunque debe comprobarse siempre la ficha técnica y las condiciones ambientales.
Evitar acumulaciones de aceite
El producto líquido debe penetrar completamente en el soporte. No deben quedar:
- Charcos.
- Franjas brillantes.
- Marcas de rodillo.
- Zonas pegajosas.
- Exceso de aceite en las juntas o irregularidades.
Una aplicación demasiado abundante puede retrasar el secado y producir diferencias de brillo. El objetivo es impregnar la piedra, no formar una capa superficial.
Importante: este protocolo es adecuado para piedra y terracota estables y absorbentes. Si existen pérdida de cohesión, juntas erosionadas o materiales descompuestos, deberá valorarse previamente el protocolo de saneado, consolidación e hidrofugación descrito en el punto anterior.
Imagen sugerida: composición dividida en dos escenas. A la izquierda, aplicación de Aceite de Piedra y Terracota OSMO sobre un pavimento exterior de barro cocido o piedra caliza. A la derecha, aplicación de Aceite para Hormigón Incoloro sobre una superficie mineral interior. En ambas escenas debe mostrarse una capa fina y uniforme, sin charcos ni brillos excesivos.
6. Errores que deben evitarse al proteger la piedra y la terracota
La mayoría de los problemas de acabado no se deben únicamente al producto elegido. Una limpieza insuficiente, un soporte húmedo o una aplicación excesiva pueden reducir la eficacia del tratamiento y provocar manchas, diferencias de brillo o falta de penetración.
Aplicar sobre una superficie húmeda
La piedra debe estar completamente seca antes de recibir Multilitio LG, FK-7 o cualquiera de los aceites OSMO.
La humedad retenida puede dificultar la absorción, provocar una distribución irregular y alargar los tiempos de secado.
No retirar los materiales degradados
Las piedras descompuestas, los morteros sueltos y las juntas sin adherencia no pueden recuperarse aplicando simplemente un consolidante o un hidrofugante.
Antes de comenzar es necesario sanear el soporte y eliminar todos los materiales que hayan perdido sus propiedades.
Proteger sin limpiar previamente
El polvo, el verdín, los microorganismos, las sales y la contaminación pueden impedir la penetración uniforme de los productos.
Cuando existan estos contaminantes, debe realizarse una limpieza previa con el limpiador detergente FK-12 de Fakolith, seguida de un aclarado completo y del secado de la superficie.
Utilizar un aceite sobre un muro degradado
Los aceites OSMO están pensados para piedra y terracota estables, firmes y absorbentes. No sustituyen al saneado, al rejuntado ni a la consolidación de un muro deteriorado.
Cuando existan pérdida de cohesión, juntas erosionadas o desprendimientos, deberá valorarse primero el protocolo Fakolith.
Confundir consolidación e hidrofugación
Consolidar e hidrofugar son actuaciones diferentes:
- Consolidar mejora la cohesión y la dureza de una base mineral debilitada.
- Hidrofugar reduce la penetración del agua de lluvia.
Una superficie degradada puede necesitar ambas intervenciones. Aplicar solamente un hidrofugante no recupera la solidez perdida.
Aplicar demasiado producto
Multilitio LG, FK-7 y los aceites OSMO deben penetrar en el soporte. No deben quedar acumulaciones, escorrentías, charcos, zonas pegajosas ni brillos localizados.
En los tratamientos Fakolith se recomienda repasar inmediatamente la superficie con una brocha o un rodillo seco. En los aceites OSMO deben extenderse capas muy finas y retirar cualquier exceso antes del secado.
No realizar una prueba previa
Incluso un producto incoloro puede intensificar el tono o modificar ligeramente el brillo de una piedra absorbente.
La muestra previa es especialmente importante sobre mármol, granito, travertino, pizarra, piedra caliza, arenisca, terracota y superficies con tratamientos antiguos.
7. Mantenimiento de la superficie tratada

La aplicación de un consolidante, un hidrofugante o un aceite protector reduce la absorción de agua y facilita la conservación de la piedra y la terracota. Sin embargo, ningún tratamiento evita por completo la acción de la lluvia, la contaminación, el tránsito o la suciedad.
Un mantenimiento sencillo y periódico permite detectar a tiempo el desgaste y prolongar la duración de la protección.
Revisar periódicamente la superficie
En fachadas, muros y pavimentos exteriores conviene comprobar:
- La aparición de verdín, moho o manchas.
- El estado de las juntas.
- La presencia de fisuras o desprendimientos.
- Las zonas sometidas a escorrentías de agua.
- La posible acumulación de sales.
- La capacidad de la superficie para repeler el agua.
Las partes bajas de los muros, coronaciones, alféizares, zócalos y encuentros con el pavimento suelen estar más expuestos y requieren especial atención.
Limpiar con métodos suaves
El polvo y la suciedad superficial deben retirarse con cepillos suaves, aspiración o agua a baja presión, siempre que el estado de la piedra lo permita.
Deben evitarse:
- Limpiadores ácidos no compatibles.
- Lejía concentrada.
- Cepillos metálicos.
- Estropajos abrasivos.
- Limpieza a presión excesiva.
- Productos que formen películas o dejen residuos.
Cuando reaparezcan verdín, microorganismos, sales o suciedad persistente, puede valorarse una nueva limpieza con el limpiador detergente FK-12 de Fakolith, ajustando la dilución y el procedimiento al estado del soporte.
Después de la limpieza, la superficie deberá aclararse y secarse por completo antes de renovar cualquier tratamiento.
Mantenimiento de muros tratados con Fakolith
En los muros consolidados e hidrofugados debe vigilarse especialmente el estado de las juntas y la entrada de agua por puntos singulares.
La hidrofugación no sustituye la reparación de:
- Grietas.
- Juntas abiertas.
- Albardillas deterioradas.
- Canalones o bajantes defectuosos.
- Filtraciones procedentes de cubiertas o terrenos.
Cuando el muro empiece a absorber agua con mayor facilidad, deberá comprobarse si es necesario renovar la protección hidrofugante con FK-7. Antes de hacerlo, la base debe encontrarse limpia, seca y suficientemente cohesionada.
Si vuelven a aparecer zonas pulverulentas o pérdidas de material, no se aplicará directamente otra capa de protector. Primero será necesario revisar el origen del deterioro y valorar un nuevo saneado o tratamiento consolidante.
Mantenimiento de piedra y terracota protegidas con OSMO
En pavimentos y superficies tratados con el Aceite de Piedra y Terracota OSMO o con el Aceite para Hormigón Incoloro OSMO, conviene retirar las manchas y los líquidos derramados lo antes posible.
La protección puede renovarse cuando se observe que:
- La superficie absorbe líquidos con mayor rapidez.
- Las manchas penetran con más facilidad.
- El acabado ha perdido uniformidad.
- Las zonas de paso presentan mayor desgaste.
- La limpieza cotidiana resulta más difícil.
Antes de aplicar una mano de mantenimiento, la superficie debe estar limpia y completamente seca. El producto se extenderá en una capa muy fina, evitando acumulaciones y retirando cualquier exceso.
En superficies sometidas a tránsito, la renovación puede limitarse a las zonas desgastadas, siempre que se realice una prueba previa para comprobar la uniformidad del acabado.
No existe una periodicidad única
La frecuencia de mantenimiento dependerá de:
- La porosidad de la piedra.
- La exposición al sol y la lluvia.
- La orientación de la fachada.
- La intensidad del tránsito.
- La proximidad a vegetación.
- La contaminación ambiental.
- La calidad de la preparación inicial.
- El producto aplicado.
Por este motivo, es preferible revisar el comportamiento de la superficie en lugar de establecer una renovación automática cada cierto número de años.
La señal más clara de que una protección necesita revisión es que la piedra o la terracota vuelvan a absorber agua y suciedad con facilidad.
8. Preguntas frecuentes sobre la protección de piedra y terracota
¿Es obligatorio limpiar siempre con FK-12?
No. El limpiador detergente FK-12 de Fakolith se recomienda cuando la piedra presenta verdín, microorganismos, sales, contaminación, polvo adherido o suciedad persistente.
Si la superficie es nueva o se encuentra limpia, firme y libre de contaminantes, puede no ser necesario utilizarlo. En cualquier caso, antes de aplicar el tratamiento protector, la piedra debe estar completamente seca y conservar capacidad de absorción.
¿Qué diferencia existe entre consolidar e hidrofugar una piedra?
La consolidación y la hidrofugación cumplen funciones distintas:
- Consolidar ayuda a mejorar la cohesión, dureza y estabilidad de una base mineral debilitada.
- Hidrofugar reduce la penetración del agua líquida procedente de la lluvia o de las salpicaduras.
Un muro degradado puede necesitar ambos tratamientos. Aplicar solamente un hidrofugante no recuperará piedras descompuestas, morteros sueltos ni juntas erosionadas.
¿El tratamiento puede cambiar el color de la piedra?
Depende del producto, la porosidad y el acabado de la piedra.
Los tratamientos minerales de Fakolith deben ser absorbidos por el soporte sin dejar restos superficiales. Multilitio LG puede aplicarse ligeramente pigmentado en tono Tierra, según las necesidades del muro.
Los aceites OSMO son incoloros, pero pueden intensificar el tono natural de piedras como la caliza, arenisca, pizarra, travertino, granito o terracota y aportar un acabado ligeramente satinado.
Por ello, siempre debe realizarse una prueba en una zona poco visible antes de tratar toda la superficie.
¿Se puede aplicar el tratamiento sobre piedra húmeda?
No. La superficie debe estar completamente seca antes de aplicar Multilitio LG, FK-7 o los aceites OSMO.
La humedad retenida puede dificultar la penetración, provocar diferencias de acabado y reducir la eficacia del tratamiento. Además, si existe una filtración, humedad ascendente o entrada continua de agua, primero deberá resolverse su origen.
¿Un hidrofugante sustituye la reparación de las juntas?
No. El hidrofugante ayuda a reducir la entrada de agua, pero no reconstruye juntas abiertas, erosionadas o con pérdida de volumen.
Cuando las juntas estén muy deterioradas, la solución más completa será sanearlas y rellenarlas con un mortero de cal compatible. Si se conservan las juntas existentes, deberá comprobarse que mantienen suficiente estabilidad antes de consolidar e hidrofugar el muro.
9. Conclusión: elegir el tratamiento según el estado de la superficie
Proteger correctamente una superficie de piedra o terracota no consiste únicamente en aplicar un producto que repela el agua. El tratamiento debe elegirse según el estado del soporte, su capacidad de absorción y si se encuentra en interior o exterior.
Cuando un muro presenta piedras meteorizadas, pérdida de cohesión o juntas erosionadas, será necesario actuar mediante un protocolo completo de saneado, limpieza, consolidación mineral e hidrofugación. En estos casos, el sistema recomendado por Fakolith permite preparar el soporte con FK-12, mejorar su estabilidad con Multilitio LG y reducir la entrada de agua de lluvia mediante FK-7.
Si la piedra o la terracota están estables y en buen estado, puede utilizarse una protección de impregnación. El Aceite de Piedra y Terracota OSMO está destinado a superficies exteriores, mientras que el Aceite para Hormigón Incoloro OSMO se emplea sobre piedra, hormigón y otras bases minerales absorbentes en interiores.
En todos los casos, la superficie debe estar firme, limpia, seca y preparada para absorber el tratamiento. También es imprescindible realizar una prueba previa, especialmente sobre piedra caliza, arenisca, travertino, granito, mármol, pizarra, piedra artificial y barro cocido.
Diagnosticar, preparar y proteger: estas tres fases permiten conservar la piedra respetando su textura, su color y su aspecto natural.
En RedVerde podemos ayudarte a valorar el estado de la superficie y elegir el protocolo más adecuado para cada fachada, muro, pavimento o elemento decorativo de piedra y terracota.